La mecánica cuántica es, muy probablemente, la teoría física más precisa de la historia. Tras su consolidación durante la primera mitad del siglo XX, ha servido de pilar sobre el que han ido evolucionando muchas otras disciplinas de conocimiento y buena parte de la industria general. Sin embargo, el desarrollo de esta teoría siguió un camino que contrasta con el que era habitual en ciencia hasta esa fecha. Era un momento histórico en que la mayoría de físicos consideraban haber andado ya todo el camino. No quedaban secretos por descubrir. Había algunas lagunas, por supuesto; pero se consideraban anecdóticas, desviaciones pintorescas que nombrar a pie de página. Lo cierto es que la ciencia había ido respondiendo con aparente acierto a todo aquello que, de forma más o menos intuitiva, percibíamos a nuestro alrededor. Sin embargo, la tecnología no dejaba de avanzar, y s ucedió que las técnicas experimentales se fueron depurando hasta tal punto que comenzaron a poner...