La música siempre ha sido una parte fundamental en mi vida. Vaya por delante que no entiendo un carajo en el plano teórico y soy un completo inepto con cualquier instrumento. Todos tenemos alguna espina clavada, esa es la mía. Sin embargo, eso no ha impedido que desde que tengo uso de razón le dedique una cantidad ingente de horas a escuchar música de todo tipo. Nueva y vieja, versiones originales y covers , mainstream y alternativa, desde clásica a techno hardcore. Pasando por todo lo que hay en medio. La afición por descubrir música me viene -o al menos eso creo- de las mañanas en casa de la abuela Antonia y el abuelo Luis en Eguileta. Con mi hermana Arantza, la prima Lucía y el primo Luis, sentados en el suelo de la cocina, viendo videos musicales en la tele. Más tarde con la prima Noemía en Alegría, escuchando los primeros CDs (en casa no teníamos lector de CD), y por último con la prima Ana, en el chalet de su hermana Marian. Hay una banda sonora...